Las mujeres afrocolombianas, sus trenzas y sus turbantes, la siembra y el cultivo de productos orgánicos, la apuesta por el reciclaje y la reutilización de lo que desechamos, las abejas y su importancia para la vida en la tierra, el arte de cocinar como una forma de memoria y reparación, las artesanías y su carácter único y especial, los dulces tradicionales y mucho más, hacen parte de la oferta de Redes Solidarias y Rincón de mi pueblo, para este 1° de julio en el Bazar de la Confianza.

Estos dos espacios buscan ser la expresión de la economía solidaria, más justa y más humana, por eso, como lo señala Alejandra Escobar, del equipo coordinador de Redes Solidarias, “la idea es visibilizar e impulsar los diversos circuitos de iniciativas del campo y de la ciudad, a través de los procesos colectivos de intercambio, comercio justo, soberanía alimentaria y consumo responsable. Este año tenemos unas 18 propuestas”.

A este sentir se integra Rincón de mi pueblo, el espacio, según su organizador Tarsicio Aguilar Gómez, “en el que se sensibilizan las experiencias de las organizaciones campesinas y de artesanos, que tienen propuestas enmarcadas en la comercialización solidaria. Tienen dos características fundamentales: las campesinas y agroecológicas, en el consumo responsable y la seguridad alimentaria; y las artesanales se destacan por su permanencia en el territorio a través de una economía propia”.

Este año además se retoma la Cabaña de los Recuerdo, ubicada en el ingreso Carabobo del Jardín Botánico, en la que se podrá disfrutar de la música campesina colombiana en discos a 78 RPM, así como café, cerveza y vinos artesanales y una gran muestra de artesanías

En Redes solidarias y Rincón de mi pueblo habrá espacio para los conversatorios alrededor de los productos orgánicos, especialmente la cosmetología, el maltrato a la mujer y la defensa del territorio.